domingo, 13 de septiembre de 2015

13 Segundos

El viento vuelve a soplar desde el norte, todo se congela y es lo que deseaba desde siempre, pero ahora no lo quería así.
Esperaba el frío para poder sentir mejor tus abrazos, adentrarnos en mundos nuevos desde tu cama, o la mía, según dónde nos pillase.
Esperaba las noches para pasear contigo, para dedicarte mis mejores suspiros, para desearte a las estrellas.
Eres mi deseo mejor y peor guardado.
No sabía que reservaba mis peores lágrimas para ti, y es que no sabía que volverías a aterrizar, estabas tan perdido que jamás creí que volvería a oler tu esencia... pero ahí estábamos, creando una sinfonía perfecta en la que desenvolvernos llenos de emociones e inmensos abrazos.
Porque mi única incertidumbre eres tú, eres mi mayor incógnita, y quiero descubrirte.
Déjame ser tu conquistador, quiero enseñarte cómo camino con decisión y con los ojos cerrados, tú me guías, tú me enseñas... me enseñas a echar de menos, a que la vida no siempre es justa, y que me gusta que me hagan daño, en especial tú.
Volvamos atrás, donde nuestras estrellas guiaban todo lo que conocíamos hasta que colisionamos y creamos un agujero negro que tragó todo a su paso. Yo me convertí en una estrella fugaz que iba hacia el sur, tú en un cometa que se dirigía hacia el norte, era inevitable el encuentro, y aquí estamos, solo que nos hemos quedado parados, el uno en frente del otro, sin saber qué decir, con la cara oculta y sin un destello que compartir, ya no chocamos, y es eso lo que quiero, crear un agujero negro de nuevo tan grande que trague absolutamente todo y solo existan nuestros abrazos, mi nariz pegada a tu cuello oliendo aquél olor que me hacía llorar de nostalgia, nuestras voces entrelazándose entre constelaciones, mis noches en vela pensando en ti...
Ahora, nos miramos, estoy despidiéndome de ti en frente de tu casa, me abrazas, vuelven a mí todos esos besos que jamás volveremos a darnos, y es que, estoy muerto sin tus labios.
Quiero llorar, pero cierro los ojos, te abrazo más fuerte. Me abrazas más fuerte.
Mis sentimientos se disparan, mi núcleo interior se apaga y parece que me muero, me siento vacío, otra estrella congelada sin destello...
Mientras veo nuestra vida pasar, desde que te conocí hasta que dijimos adiós, empiezo a resurgir de mi exterior frío y rocoso, y me ablando dejando pasar nueva energía dentro de mí.
Me quedaré quieto, frente a ti, esperando a que choques contra mí y crees una nada donde poder ser todo.

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