viernes, 21 de marzo de 2014

Llámalo miedo a la derrota.

Me giro una, y otra, y otra, y otra vez esperando verte corriendo hacia mí mientras gritas mi nombre para que me detenga, pero por más que miro solo encuentro la soledad que acompaña a la triste brisa que deja el invierno sobre la primavera entre las calles oscuras de la noche.
 -Siento que me toca ahora a mí correr mi camino para alcanzar lo que realmente quiero, que ha llegado mi momento de demostrar que yo también puedo sacar fuerzas de donde no las hay y seguirte para que cuando gires la cabeza me veas cansado de tanto correr siguiendo tus pasos a ciegas.
Algunas veces necesitamos vestirnos con nuestra mejor armadura, coger nuestra arma más letal y luchar por lo que queremos, pero ahora siento que la batalla ya está perdida antes de empezar y que no merece la pena luchar. Sí, llamadme cobarde, miedoso, medroso, tímido, temeroso, pusilánime, atemorizado, apocado, achantado, encogido, irresoluto, gallina, cagón, cagueta, etc, y tal vez lo sea, pero tengo miedo de volver a meterme en la cueva del dragón y salir peor que la primera vez que me adentré en este nueva experiencia.-

Me giro otra vez, y nada, árboles, coches, personas aleatorias que hacen su propia vida, algún que otro perro, pero ni rastro de ti.
 -Tal vez no sea miedo, si no orgullo, ese orgullo que junto a la vergüenza y desconfianza en mí mismo me llevó a esta situación, ese orgullo que me obliga a seguir adelante e impide voltearme y correr hacia ti mientras grito tu nombre a los cuatro vientos sin dar importancia lo que la gente opine o piense, ¿quién dijo que luchar por algo o alguien era fácil? ¿Quién dijo que nunca tienes que dejar tu orgullo de lado para conseguir algo? Y aunque tengo esto muy presente la práctica se me da mal, y no es de extrañar, aún soy novato en esto del amor.-

Volteo la cabeza y ahí está, la oscuridad que deja el vacío de tu presencia, el inanimado ambiente que se respira sin tu peculiar olor rondando por mis fosas nasales, ahí está, todo lo que es nada.
 -Aún me pregunto si ya debería estar buscándote por las calles gritando tu nombre en vez de estar caminando mi propio camino, un camino que no merece ser caminado si no es con la buena compañía de un caminante, pero hay un problema, yo no quiero a cualquier caminante, yo te quiero a ti.
Se supone que cuando has tomado una decisión marca tu vida, la cuál vivirás junto a personas que te marcarán interiormente hasta clavarse en el corazón, para ello necesitaría buscar a alguien como tú, siempre con un problema en mente...-

Miro atrás, entrecierro los ojos para alcanzar más con la vista, pero por más que miro sigo viendo lo mismo, solo que con perspectiva pesimista.
-El problema no es que quiera a alguien como tú, el verdadero problema es que te quiero a ti.-

2 comentarios:

  1. Lucha siempre por lo que quieres. Piensa en ti, lo primero, y lucha por lo que quieres. Que nada en este puto mundo te frene. Porque tu más que nadie sabe lo que vales, y de lo que eres capaz. Sigue tus sueños, se valiente y échale dos cojones. Pero siempre busca tu beneficio, y que nunca un amor, te haga desfallecer. Tu eres más que unos sentimientos tristes. Y aún te queda la ostia por vivir.. simplemente disfruta.
    Habla la experiencia.

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    1. No puedo estar más de acuerdo. Muchísimas gracias por comentar y por los ánimos. Espero ir por buen camino.

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