sábado, 14 de diciembre de 2013

Todo irá bien... creo.

"Todo irá bien, no pasa nada, estoy en esto contigo".
A veces eso es lo que necesitamos todo el mundo cuando algo preocupante nos ronda por la cabeza.
Queremos gritar y pedir ayuda, y cuando vemos que nadie viene a salvarnos de todo lo que pasa a nuestro al rededor, nos desesperamos, creemos que todo está perdido.
Este sentimiento ahora mismo para mí es vivido en mí mismo y en alguien que no soy yo, y me siento impotente al ver que nada puedo hacer para que la otra persona deje de sentirse como yo, a la espera de un cálido abrazo y unas palabras reconfortantes que me hagan sentir vivo al menos dos o tres minutos.
La vida a veces está hecha para vivirla en solitario, paseando por la calle con música, mirando al cielo, y esperando que algo que cambie la rutina caiga desde las alturas. Mientras tanto, queda esperar en el frío invierno junto a los pensamientos solitarios y rápidos como una estrella fugaz huyendo de su destino, queda mirar al suelo esperando que crezca la hierba que traerán las ilusiones y las esperanzas que llegan con la primavera.
Tal vez todo eso sea cierto, algo que pienso día y noche, pero algo de lo que sí estoy seguro es que todo el mundo necesita algo de cariño de vez en cuando, así que te animo a que cuando veas a alguien desesperado, ahogado en su mente, mirando al suelo esperando que crezca el césped verde (color esperanza, o eso dicen), acércate y dale un abrazo, un beso en la frente, y dile "todo irá bien, no pasa nada, estoy en esto contigo". Da igual si conoces a esa persona o si es la primera vez que sabes de su existencia. Saber que alguien está a tu lado en tus momentos difíciles no está nada mal, reconforta y ayuda a crear esperanzas donde fueron arrancadas sin piedad.
Total, solo se vive una vez, y ser feliz es un objetivo común para todos, así que no está de más ayudar a otras personas a conseguir el objetivo que tú mismo esperas alcanzar algún día. Míralo de esta manera: si ayudas a los demás a ser felices, cuando tú estés pasándolo mal y no recibas nada que te ayude como tú hiciste, podrás quejarte, en cambio, si nunca hiciste nada para ayudar a los demás, al no recibir ayuda en tus momentos más difíciles, no podrás quejarte de no recibir lo que algún día diste. 
Ahora, solo espera a que alguien capaz de cumplir lo que anteriormente he dicho se acerque a ti, te diga "todo irá bien, no pasa nada, estoy en esto contigo", y de verdad esté contigo a tu lado.
Suerte, y ánimo.

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